GLOBÓPOLIS

¡Qué vergüenza!

Hoy me ha dicho mi hijo que le da un poco de vergüenza llevar su móvil al viaje que va a realizar con sus compañeros del cole a Andorra. Me he quedado de piedra. Supongo que me he puesto un poco rabioso, porque no me lo esperaba. Mi hijo frecuenta la tecnología más que la media de sus compañeros – todo se pega, menos la hermosura, dicen – y por supuesto, sabe perfectamente por qué su móvil es distinto a los demás. […]