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	<title>Comentarios en: Notas editoriales</title>
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	<description>Blog de Luis Eduardo Lowenberg. Periodismo crítico y heterodoxo.</description>
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		<title>Por: ¿Tienes canciones? Red Led te pone el estudio &#124; Creación Joven</title>
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		<dc:creator>¿Tienes canciones? Red Led te pone el estudio &#124; Creación Joven</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 31 Mar 2011 07:18:28 +0000</pubDate>
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		<description>[...] sonidos siempre habían estado reservados a las discográficas y a los grandes sellos, pero Eduardo Löwenberg , fundador de Red Led, ha decidido darle un giro a la industria. El estudio pone a disposición de [...]</description>
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		<title>Por: Kafka soñó con el Copyright &#124; El Arte de Recordar</title>
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		<dc:creator>Kafka soñó con el Copyright &#124; El Arte de Recordar</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 06 Dec 2009 16:10:19 +0000</pubDate>
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		<description>[...] Eduardo Löwenberg, editor de EAdR, recibió una copia del libro el pasado mes de Junio, por correo electrónico, remitida por el propio autor, quien se lo hizo llegar al mismo tiempo a otros muchos colaboradores universitarios y de la Fundación Alternativas para que lo leyeran. No hace falta decir que la publicación de este libro no aspiraba a generar lucro alguno. Para mayor comodidad en su lectura &#8211; leer, releer, subrayar y anotar 180 páginas en una pantalla de ordenador puede ser agotador &#8211; E.L. pensó en utilizar los servicios de un establecimiento de fotocopias, de entre los hoy conocidos como copisterías, para encuadernar el ejemplar en cuestión que, de paso, podrían imprimir con mayor rapidez. Pero en EAdR nos preguntamos si la industria editorial podría censurar o no esa impresión. A continuación se detalla el proceso, hondamente surrealista, contado por el mismo y con copias de los escritos originales, por el que E. L. intentó seguir cándidamente la senda del ciudadano escrupulosamente legalista y acabó al borde de un ataque de nervios.: [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] Eduardo Löwenberg, editor de EAdR, recibió una copia del libro el pasado mes de Junio, por correo electrónico, remitida por el propio autor, quien se lo hizo llegar al mismo tiempo a otros muchos colaboradores universitarios y de la Fundación Alternativas para que lo leyeran. No hace falta decir que la publicación de este libro no aspiraba a generar lucro alguno. Para mayor comodidad en su lectura &#8211; leer, releer, subrayar y anotar 180 páginas en una pantalla de ordenador puede ser agotador &#8211; E.L. pensó en utilizar los servicios de un establecimiento de fotocopias, de entre los hoy conocidos como copisterías, para encuadernar el ejemplar en cuestión que, de paso, podrían imprimir con mayor rapidez. Pero en EAdR nos preguntamos si la industria editorial podría censurar o no esa impresión. A continuación se detalla el proceso, hondamente surrealista, contado por el mismo y con copias de los escritos originales, por el que E. L. intentó seguir cándidamente la senda del ciudadano escrupulosamente legalista y acabó al borde de un ataque de nervios.: [...]</p>
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